Mi terapia

«Si bien hay enfermedades reconocibles y tratamientos establecidos en el ámbito de la terapia, en último extremo todos se individualizan porque no hay dos tristezas exactamente iguales.» John Katzenbach 

Me considero analista de conducta. No pretendo adivinar lo que piensas, sino comprender cómo te comportas, qué estás sintiendo y cómo respondes ante las diferentes situaciones de tu vida que pueden suponer un problema, una dificultad o un reto para ti.

No hay dos personas iguales y tampoco debería haber dos procesos terapéuticos exactamente iguales. Por eso, mi forma de trabajar parte de tus características, tu historia, tus circunstancias y los objetivos que quieras plantearte.

Mi compromiso contigo se resume en diez palabras:

  1. Escucharte.
  2. Conocerte.
  3. Comprenderte.
  4. Acompañarte.
  5. Respetarte.
  6. No juzgarte.
  7. Aceptar tus tiempos.
  8. Potenciar tus recursos.
  9. Trabajar contigo.
  10. Acompañarte a avanzar.

Como Psicólogo General Sanitario, utilizo diferentes modelos y técnicas de evaluación e intervención psicológica, seleccionándolos en función de las características y necesidades de cada persona. La terapia puede realizarse presencialmente, online o, cuando las circunstancias lo permiten, a domicilio.

Terapia psicológica

Mi forma de entender la salud parte de una perspectiva biopsicosocial, teniendo en cuenta la interacción entre los aspectos psicológicos, biológicos y sociales que pueden influir en el bienestar de una persona.

Trabajo desde un enfoque humanista e integrador, centrado en la persona, incorporando herramientas de diferentes orientaciones psicológicas en función de las necesidades de cada caso. Entre ellas se encuentran la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), las Terapias de Tercera Generación, como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y Mindfulness, y la Terapia Centrada en Soluciones (TCS).

También puedo incorporar determinadas técnicas específicas, como la hipnosis clínica, cuando considero que pueden resultar adecuadas dentro del proceso terapéutico y de acuerdo con las características y necesidades de la persona.

El foco principal de la terapia está en la persona y en su contexto, teniendo en cuenta sus características individuales, su historia y la forma en que interactúa con su entorno.

No se trata de aplicar una técnica porque sí, sino de encontrar aquello que pueda resultar más adecuado para ti y para los objetivos que queremos trabajar juntos.

Técnicas psicológicas

Las técnicas que utilizaremos dependerán de tus características, de aquello que quieras trabajar y de la evolución del proceso terapéutico.

Desde la Terapia Cognitivo-Conductual podemos trabajar, entre otras herramientas, la psicoeducación, la reestructuración cognitiva, la exposición, la resolución de problemas o el entrenamiento en habilidades.

Desde las Terapias de Tercera Generación podemos incorporar ejercicios experienciales, Mindfulness, aceptación, defusión cognitiva, contacto con el momento presente, valores y acción comprometida.

La Terapia Breve Centrada en Soluciones pone especial atención en los recursos, fortalezas y experiencias que pueden ayudarte a avanzar hacia los objetivos que te hayas planteado.

También podremos trabajar, cuando sea adecuado, aspectos relacionados con la gestión emocional, habilidades sociales, asertividad, relajación, autocompasión, autoestima o desarrollo personal.

Fases de la terapia

1. Evaluación y comprensión del caso.
En las primeras sesiones conoceremos el motivo de consulta, tu situación actual, tu historia y aquellos aspectos que puedan estar relacionados con lo que estás viviendo. Cuando sea necesario, podremos utilizar pruebas psicológicas.

2. Devolución y planteamiento terapéutico.
Compartiré contigo mi valoración del caso y estableceremos conjuntamente los principales objetivos de trabajo y la estrategia terapéutica que consideremos más adecuada.

3. Intervención psicológica.
Trabajaremos sobre los objetivos acordados utilizando diferentes técnicas y herramientas psicológicas, adaptando el proceso a tu evolución y a tus necesidades.

4. Seguimiento y consolidación.
A medida que avancemos, iremos revisando los cambios alcanzados y consolidando aquellos recursos que puedan ayudarte a mantenerlos y afrontar futuras dificultades con mayor autonomía.

¿Con quién trabajo?

Mi especialización se centra principalmente en la terapia con personas adultas, aunque también trabajo con adolescentes, personas mayores y parejas, adaptando la evaluación y la intervención a las características y necesidades de cada caso.

Dentro de mi trabajo con personas adultas, tengo especial interés en acompañar a hombres que atraviesan momentos de dificultad personal, como procesos de duelo, separación o ruptura de pareja, soledad, cambios vitales o situaciones de incertidumbre. La terapia puede ofrecer un espacio seguro para expresar aquello que a veces resulta difícil compartir y para afrontar estos momentos sin tener que hacerlo todo solo.

Algunas de las dificultades que podemos trabajar

Entre las situaciones y dificultades que podemos abordar en terapia se encuentran:

  • Ansiedad y preocupaciones persistentes.
  • Estado de ánimo bajo y dificultades emocionales.
  • Estrés y dificultades relacionadas con el trabajo.
  • Tecnoestrés, tecnoansiedad, tecnofatiga y tecnoadicción.
  • Problemas de pareja y dificultades en las relaciones.
  • Duelo, separación y ruptura.
  • Soledad y cambios vitales.
  • Autoestima, autoconocimiento y desarrollo personal.
  • Dificultades relacionadas con la gestión emocional.
  • Adicciones y otras problemáticas psicológicas, cuando resulte adecuado abordarlas desde el ámbito de la Psicología General Sanitaria.

Te propongo una terapia cercana y personalizada, basada en tus características, tu historia y tus objetivos. Un espacio para escuchar tus preocupaciones, comprender lo que te sucede y respetar también tus silencios.

Porque no siempre necesitamos que alguien nos diga qué hacer. A veces necesitamos un lugar seguro donde poder parar, expresarnos, comprendernos y encontrar nuestra propia manera de avanzar.