Un espacio para ti. Sin juicios. Sin tener que poder con todo.
A veces seguimos adelante, hacemos lo que tenemos que hacer y tratamos de mantener todo bajo control, incluso cuando por dentro las cosas no están bien.
Puede que estés atravesando una separación, una ruptura de pareja, un duelo, un momento de soledad, un cambio importante en tu vida o una etapa en la que no sabes muy bien hacia dónde avanzar.
Y quizá no te resulte fácil hablar de ello.
No siempre encontramos un espacio en el que podamos expresar lo que pensamos y sentimos con libertad. Un lugar donde podamos hablar de nuestras preocupaciones, nuestras dudas, nuestros miedos o nuestra tristeza sin sentirnos juzgados y sin tener que aparentar que todo está bien.
Un espacio especialmente abierto a los hombres
Quiero ofrecerte un espacio de psicoterapia cercano, seguro y confidencial, en el que puedas hablar de aquello que te preocupa y comprender mejor lo que estás viviendo.
No tienes que saber exactamente qué te ocurre. Tampoco necesitas tener un diagnóstico ni esperar a encontrarte al límite para pedir ayuda.
Podemos trabajar juntos aquello que esté afectando a tu bienestar, a tus relaciones, a tu trabajo o a la manera en que te sientes contigo mismo.
La terapia no consiste en decirte cómo tienes que vivir tu vida. Se trata de ayudarte a comprender lo que está ocurriendo, identificar qué necesitas y encontrar, junto a ti, nuevas formas de afrontar aquello que estás viviendo.
¿Qué estás atravesando?
Puede que te encuentres en alguna de estas situaciones:
- Separación o ruptura de pareja y dificultad para adaptarte a una nueva etapa.
- Duelo por la pérdida de una persona importante.
- Soledad o sensación de desconexión de los demás.
- Cambios vitales que han hecho que te replantees tu vida.
- Problemas de pareja o dificultades para comunicarte y relacionarte.
- Ansiedad, preocupación o estrés que empiezan a ocupar demasiado espacio en tu vida.
- Desánimo, tristeza o pérdida de motivación.
- Dificultades para gestionar o expresar las emociones.
- Problemas de autoestima, inseguridad o autoconocimiento.
- Dificultades laborales, estrés, agotamiento o conflictos en el trabajo.
- Dificultades relacionadas con la tecnología, la hiperconectividad o el trabajo fuera de horario.
- O simplemente la sensación de que algo no está bien, aunque no sepas exactamente qué es.
No tienes que encajar en una categoría concreta para acudir a terapia.
No tienes que poder con todo
Quizá durante mucho tiempo hayas aprendido a solucionar las cosas por ti mismo, a seguir adelante o a no mostrar demasiado lo que estás sintiendo.
Pero pedir ayuda no significa que seas débil.
Reconocer que estás pasando por un momento difícil y decidir hablar de ello puede ser una forma de cuidarte y de empezar a hacer algo diferente.
En terapia tendrás un espacio en el que puedes parar, hablar, pensar, sentir y comprender. Sin prisas y respetando tu propio ritmo.
A veces necesitamos cambiar algo. Otras veces necesitamos comprenderlo, aceptarlo o aprender a convivir con ello.
No tienes que afrontar todo esto solo.
Una terapia adaptada a ti
Mi forma de trabajar parte de una idea sencilla: no hay dos personas iguales y tampoco debería haber dos procesos terapéuticos exactamente iguales.
Como Psicólogo General Sanitario, investigador y analista de conducta, trabajaré contigo desde un enfoque humanista e integrador, utilizando diferentes herramientas psicológicas en función de tus características, tus circunstancias y los objetivos que quieras plantearte.
El objetivo no es aplicar una fórmula determinada, sino comprender tu situación y encontrar contigo la forma más adecuada de avanzar.
Puedes empezar por una conversación
No necesitas tener claro qué quieres cambiar ni saber explicar exactamente lo que te ocurre.
Podemos empezar simplemente hablando.
En una primera sesión podremos conocernos, escuchar qué te está pasando y valorar juntos qué necesitas y cómo puedo ayudarte.
Dar el primer paso también es una forma de cuidarte.
Si sientes que es el momento, podemos hablar.
No tienes que poder con todo. No tienes que tener todas las respuestas. Y no tienes que afrontarlo solo.
Estoy aquí para escucharte.
