Autor: Celestino González-Fernández

  • Colaboración con RRHH Digital. Es hora de poner el foco en los riesgos psicosociales

    Los riesgos psicosociales se derivan de las deficiencias en el diseño, la organización y la gestión del trabajo, así como de un escaso contexto social del trabajo y pueden producir resultados psicológicos, físicos y sociales negativos, como el estrés laboral, el agotamiento o la depresión.

    ¿Has sufrido alguna vez situaciones con estrés continuado en tu trabajo? ¿Has visto acumularse trabajo que te generaba emociones desagradables, desgaste y agotamiento? ¿Has tenido momentos de desánimo por situaciones complejas con compañeros o superiores?

    Si es así, estarías influido por riesgos psicosociales que, de una u otra manera, todos podemos encontrar a lo largo de nuestra carrera profesional y, si se mantienen y son continuados, pueden afectar negativamente nuestra salud física, mental y calidad de vida en general.

    Pero, ¿qué se entiende por riesgos psicosociales en el trabajo? Según la Agencia Europea para de Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), “los riesgos psicosociales se derivan de las deficiencias en el diseño, la organización y la gestión del trabajo, así como de un escaso contexto social del trabajo y pueden producir resultados psicológicos, físicos y sociales negativos, como el estrés laboral, el agotamiento o la depresión.“

    Como se puede apreciar del planteamiento anterior, los riesgos psicosociales se pueden vincular a la prevención de riesgos laborales y afectan a la salud de los trabajadores en áreas como la emocional (sentimientos desagradables ante diferentes situaciones, tareas o personas), fisiológica (respuestas corporales relacionadas al estrés, depresión o desmotivación), cognitiva (interpretación negativa sobre funciones o la propia organización, problemas de atención, concentración o resolución de problemas) o comportamental (malas prácticas, respuestas comunicativas pasivas, agresivas o desproporcionadas o fomentar hábitos poco saludables llegando a las adicciones). Como se puede intuir, se pueden originar y desencadenar trastornos físicos y mentales de menor o mayor frecuencia, intensidad y duración hasta llegar a enfermedades laborales con bajas prolongadas que afectan en gran medida la productividad y rendimiento global de la empresa (a nivel económico y en su capital humano entre otros).

    Una encuesta de la EU-OSHA expone que en torno a la mitad de los trabajadores señalan que el problema del estrés laboral es común en su organización. Entre los motivos que generan el estrés laboral se pueden encontrar la estructuración del trabajo; la inseguridad en el puesto de trabajo; la sobrecarga excesiva de hora; el acoso laboral y sexual, así como la violencia en el trabajo física y verbal, manifiesta o implícita. Una cultura empresarial poco eficiente y negativa en aspectos organizacionales, de diseño de los puestos de trabajo o el estilo de dirección y liderazgo puede fomentar y desarrollar estas problemáticas.

    Principales riesgos psicosociales en el trabajo. Antes de desarrollar los riesgos psicosociales que podemos encontrar en nuestro trabajo maticemos los factores psicosociales principales:

    • Características del puesto y organización de la tarea: relacionadas a la autonomía y la sensación de control,el ritmo laboral, la monotonía, repetición, intensidad, horario, turnos y el propio contenido de la tarea. Los trabajos que implican atender a personas en situaciones desfavorables (sanitarias, sociales, económicas, peligro) son más propensos a provocar riesgos psicosociales.
    • Aspectos relacionales: poniendo el foco en aspectos comunicativos, estilos de liderazgo y mando, la inclusión, participación en la toma de decisiones, asignación de tareas.
    • Características individuales: relacionados con la personalidad, edad, experiencia, aspectos motivacionales, formativos, aptitudes y actitudes.
    • Factores extralaborales: nivel socioeconómico, conciliación del trabajo y la vida personal y familiar, el disfrute  del ocio y tiempo libre.

    Los factores psicosociales mencionados no tienen por qué ser perjudiciales o nocivos para el empleado pero si no están bien planteados o diseñados y la cultura empresarial es negligente, podrían pasar a ser riesgos psicosociales efectivos.

     Entre los más destacados estarían los siguientes:

    • Contenido del trabajo. Falta de variedad en el trabajo, ciclos cortos de trabajo, trabajo fragmentado o con poco sentido, baja exigencia de habilidades, alta incertidumbre o relación intensa entre compañeros y/o superiores.
    • Sobrecarga y ritmo. Exceso de trabajo por no estar bien medido, ritmo de trabajo exigente, alta presión temporal o plazos urgentes de finalización.
    • Horarios. Cambio de turnos, horario nocturno, horarios poco o nada flexibles, horario de trabajo imprevisible, jornadas largas o sin tiempo para la interacción con compañeros.
    • Control. Baja o nula participación en la toma de decisiones, baja capacidad de control sobre la carga de trabajo, la autonomía en el trabajo, el ritmo y otros factores laborales.
    • Ambiente y equipos. Condiciones malas de trabajo, equipos de trabajo inadecuados, ausencia de mantenimiento de los equipos, mobiliario mal diseñado, falta de espacio personal o escasa luz o excesivo ruido.
    • Cultura organizacional y funcionales. Insuficiente comunicación interna, niveles de apoyo inexistentes, falta de definición de las tareas y funciones o falta de congruencia en los objetivos organizacionales a corto, medio o largo plazo.
    • Relaciones interpersonales. Aislamiento físico o social, escasas relaciones con los superiores, conflictos interpersonales, mal clima laboral unido a falta de apoyo social.
    • Rol en la organización. Ambigüedad y conflicto de rol. Falta de responsabilidad sobre las personas.
    • Desarrollo de carreras. Falta, incertidumbre o paralización de la carrera profesional. Baja o excesiva promoción discrecional por la empresa a determinados trabajadores y discriminación de otros.
    • Relación trabajo-familia. Pocas o nulas políticas de conciliación. Demandas conflictivas entre el trabajo y la familia, comunicaciones y presión para continuar el trabajo fuera del horario laboral y bajo apoyo familiar. Mala cultura de empresa para la desconexión digital en tiempo de ocio o vacaciones.
    • Seguridad contractual. Trabajo precario, trabajo temporal, incertidumbre de futuro laboral. Despidos injustificados o imprevistos. Insuficiente remuneración.

     Así, este tipo de riesgos psicosociales  tendrá efectos en la organización como:

    • Absentismo, presentismo y renuncia al puesto de trabajo. Investigaciones longitudinales (Head et al., 2006) exponen que períodos largos de baja laboral están vinculados a un desequilibrio entre su esfuerzo y la recompensa por parte de los trabajadores. Cada vez más trabajadores abandonan sus puestos al no adecuarse a sus motivaciones o no sentirse cuidados por la empresa. En España, la renuncia al puesto de trabajo no es habitual, pero sí, la desconexión o desafección de la empresa, reduciendo al mínimo su aportación al trabajo, trabajando lo imprescindible y reduciendo su compromiso con un rendimiento efectivo.
    • Productividad, satisfacción y compromiso laboral. Estos efectos tienen repercusión y afectan negativamente en el rendimiento económico y eficiencia de la empresa además de la disminución de la motivación laboral pudiendo desarrollar burnout que puede ir acompañado de un distanciamiento psicológico de la organización.
    • Accidentes de trabajadores y daños a terceros. Aumento de accidentes entre los propios trabajadores por políticas de prevención negligentes y por extensión de daños a terceros como clientes o pacientes según sectores profesionales por una disminución del desempeño (un ejemplo significativo sería en sectores como la sanidad y que un trabajador con agotamiento laboral o burnout puede afectar al servicio y la seguridad del paciente).
    • Conductas laborales contraproducentes. Estas conductas irían dirigidas contra los  intereses de las organizaciones, incluida su imagen, sus clientes y sus relaciones empresariales. Un trabajador insatisfecho puede comportarse con actitudes negativas, tomarse la justicia por su mano, venganza y represalia al sentirse injustamente tratado por la organización por sentirse mal retribuido, no promocionado, sufrir un trato injusto o no ser valorado.
    • Conciliación trabajo-familia. Malas prácticas de conciliación como una  sobrecarga laboral o malas prácticas de desconexión digital podrán originar conflictos entre nuestra vida laboral y familiar. Un trabajador estresado en el trabajo será una persona insatisfecha en su esfera más personal.

    ¿Por qué es importante tener presentes y gestionar los riesgos psicosociales? En primer lugar, porque están obligadas por ley a atender estos riesgos. En segundo lugar, porque tomar consciencia, medir, y actuar preventivamente, en su caso, o reparativamente cuando es necesario, tiene un impacto positivo en el rendimiento y productividad, fidelización del talento, mejora del clima laboral y felicidad de los equipos de trabajo y desarrollo de la responsabilidad social corporativa (RSC).

    Entre las medidas que se pueden proponer para afrontar los riesgos psicosociales en las empresas se podrían diferenciar las planteadas a nivel individual y organizacional. Además sería más que recomendable que fuese desarrollado el plan a través del concepto de “Empresa Saludable”.

    A nivel individual, para gestionar situaciones estresantes o de alta presión laboral se pueden desarrollar:

    • Enseñanza de técnicas de relajación, respiración o meditación para aprender a reducir el estrés ansiedad o tensión.
    • Fomentar el ejercicio físico, ya sea a nivel individual para la mejora de la salud global o en equipo, para desarrollar el espíritu de equipo y colaboración.
    • Entrenamiento en control del tiempo, negociación o gestión de conflictos.
    • A través del departamento de recursos humanos o el departamento creado a tal efecto se pueden poner en marcha programas de escucha, atención y consejo para el cuidado de la salud mental y derivación al especialista, si es necesario.
    • Aplicación de terapia psicológica o planes de desarrollo a través de sesiones de coaching.
    • Fomento de la percepción de autoeficacia por parte del trabajador dándole el feedback adecuado y periódico.
    • Fomentar la autonomía del trabajador en su tarea.

    A nivel organizacional para gestionar los riesgos psicosociales se presta especial atención en:

    • La selección del personal.
    • Programas de formación, educación y entrenamiento a empleados y supervisores en áreas de especial desgaste y exigencia.
    • Intervención sobre características físicas y ambientales del trabajo.
    • Plan de comunicación interna y externa adecuada. Distribución de información por diferentes medios y formatos, sobre qué es y cómo se previene los diferentes riesgos psicosociales.
    • Fomento del apoyo social por parte de compañeros y supervisores.
    • Promoción del ajuste entre el empleado y el entorno para hacer frente al desequilibrio entre recursos individuales y demandas ambientales y ajuste de expectativas.
    • Clarificación de roles para evitar los conflictos derivados de la ambigüedad de rol.
    • Participación de todos los miembros de la organización en las diferentes fases del proceso de prevención, intervención y evaluación.
    • Los líderes y dirección deben ser ejemplos de comportamientos saludables para toda la organización en el cuidado de la salud y cumplimiento de horarios y envío de comunicaciones.
    • Desarrollo del nivel de compromiso de los trabajadores.
    • Ajustar los objetivos laborales de modo realista.
    • Intervención sobre el diseño del trabajo con la reducción de la sobrecarga laboral y fomento de la autonomía del trabajador.
    • Crear un ambiente estimulante a los trabajadores, con liderazgo y un ambiente social positivo. 

    ¿Mejorar el ambiente laboral y el bienestar de los equipos de trabajo?

    En conclusión, cuidar el ambiente laboral y el bienestar de los trabajadores atendiendo los riesgos psicosociales propios del trabajo es una obligación legal para las empresas. Pero, además, es una fuente de beneficios: saber reconocer y abordar los riesgos psicosociales nos lleva a un beneficio directo en la productividad, la reducción del absentismo, tanto en números absolutos como en su duración;  fideliza el talento; incrementa el bienestar y motivación de los equipos. El clima laboral es más favorable cuando se prima el bienestar de los trabajadores y se cuida tanto la tarea como las relaciones como al trabajador. Hoy en día, es una necesidad de las organizaciones mostrar relaciones sostenibles ante sus trabajadores y stakeholders. Su employer branding y su credibilidad ante los clientes se está vinculando con las prácticas de empresa saludable y la responsabilidad social corporativa que manifieste. Así que no sólo por la obligación legal, también por los beneficios que tiene sobre la dinámica organizacional y, además, por su reputación y posición de mercado, gestionar los riesgos psicosociales de la empresa es una necesidad estratégica. 

  • Actividad formativa «Mindfulness y Regulación de las Emociones en el Ámbito Laboral» Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo – Ministerio de Trabajo y Economía Social

    El objetivo principal es mejorar los niveles de concentración y atención así como reducir el estrés y ansiedad aplicando los conocimientos de atención plena (mindfulness) y regulación emocional en la vida profesional y personal por parte de los/as participantes.

    *Información del INSST Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo: www.insst.es 

    *Información de CMI Business School y sus programas formativos centrados en Responsabilidad Social Corporativa (RSC), Sostenibilidad, Innovación y Emprendimiento: www.cmiuniversal.com

    *Información, asesoramiento psicológico y formación que imparto, Celestino González-Fernández: www.celestinogonzalezfernandez.com

  • Colaboración con Open Mind. Vídeos sobre Adicción a las Tecnologías y Ansiedad

    • 24/09/2022. 🤩 Colaboración con Open Mind. Todo lo que necesitas saber sobre la nueva «adicción a las tecnologías» y «ansiedad» junto al psicólogo e investigador Celestino Fernández-González.

  • Vuelta de vacaciones: cómo motivar a tu equipo al final del verano

     

    ¿Sabías que hasta el 54% de las personas podrían no sentirse motivadas en sus trabajos en la actualidad? En 2021 las personas desmotivadas llegaban al 47%, según el estudio de Hays España ‘Guía del Mercado Laboral 2022’. ¿Qué está ocurriendo?

    A la vuelta de nuestras vacaciones cuando reiniciamos la actividad y obligaciones laborales sería oportuno revisar nuestras motivaciones.

    ¿Recuerdas cuándo eras un niño/a y se iban acabando los días de vacaciones de verano y veías a la vuelta de la esquina comenzar las clases y el siguiente curso escolar? Era un suplicio para muchos/as de nosotros/as y, en ocasiones, generaba malestar, tensión y desmotivación. Es cierto que para otros/as era una gran alegría y satisfacción la actividad escolar y volver a ver a compañeros/as del pasado curso.

    Ahora ya de adulto/a, estás de vacaciones y un día te levantas inquieto/a, tienes una sensación extraña en tu cuerpo, cierta ansiedad y empiezan a surgir algunos pensamientos desagradables. Sí, estás en lo cierto, las vacaciones están finalizando y en pocos días volverás al trabajo, a la oficina, volver a la rutina de todo el año, esas reuniones interminables en equipo y en videollamadas, esas conversaciones y disparidad de criterios con tu jefe/a… Y recuerdas que solo te quedan 11 meses y unos 330 días para las próximas vacaciones de verano. Que no cunda el pánico. Vamos a repasar algunos apartados que nos pueden motivar de manera individual y en equipo para que la vuelta al trabajo pueda tener dosis de motivación e ilusión.

    La Real Academia Española define en una de sus entradas la motivación como el “conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona.” Esa definición ya nos da pistas claves, por un lado, dos tipos de motivaciones que podemos contar las personas y, por otro, las acciones correspondientes.

    En primer lugar, vamos a diferenciar los tipos de motivación. Psicólogos que han dado soporte y han sido referentes en este tema han sido, por ejemplo, Abraham Maslow y su famosa “Pirámide de las necesidades”, que explica cómo vamos cubriendo sucesivos niveles de necesidades desde las necesidades básicas hasta la autorrealización personal, Bernard Weiner con su “Teoría de la atribución” en función de experiencias y logros anteriores o Albert Bandura con su “Teoría de la autoeficacia” y cómo nos vamos aproximando a los objetivos, tareas y desafíos. Pero, ¿cómo se diferencian los tipos de motivación? Veamos los dos tipos principales:

    • Motivación intrínseca: Nace del interior de cada persona y va unida a un deseo de superación constante con nosotros mismos. A estas personas les gusta aprender y están abiertas al conocimiento y crecimiento personal. Su perfil personal destaca por su amor propio, satisfacción personal y creatividad. En definitiva, esta motivación se vincula con la satisfacción en realizar la propia actividad.
    • Motivación extrínseca: Está más vinculada a personas deseosas de conseguir recompensas o premios externos, como, por ejemplo, un ascenso en el trabajo. Les importa ser reconocidos y valorados por los demás. Su perfil personal está muy relacionado con sueldo, ascensos, elogios y premios. En definitiva, esta motivación se vincula con el resultado y la aprobación social.

    Un aspecto clave que se debe entender es que la motivación intrínseca, como parece lógico, es más duradera en el tiempo al nacer desde el interior del individuo. Ahora bien, se pueden combinar ambos tipos de motivación según las necesidades y objetivos a conseguir. Cualquier trabajador para su autoconocimiento y cualquier líder que se precie debe conocer las motivaciones de sus equipos de trabajo y la manera de potenciarlas y sacar el mayor provecho para el éxito de la organización.

    En segundo lugar, vamos a plantear algunas estrategias de motivación individual y posteriormente en equipo unido al estilo de liderazgo:

    Motivación individual en trabajo tras la vuelta de las vacaciones

    • Plantear un plan de formación específico para el empleado en función de sus intereses personales y profesionales para los próximos meses.
    • Charlas (con cafés de manera presencial/online) distendidas entre cada responsable y trabajador para conocer su estado de ánimo, expresar emociones y conocer sus expectativas de futuro en la empresa.
    • Repasar su carrera profesional en la empresa, recorrido, experiencia, años y valorar posibles cambios o ascensos en la medida de lo posible. Es una buena época para redefinir objetivos y retos para los siguientes meses antes del cierre del año. Se puede ofrecer realizar un coaching personalizado.
    • Incentivos como guardería, campamentos en épocas de vacaciones o salidas a la naturaleza en familia facilitadas por la empresa para aquellos trabajadores/as que son madres y padres es un gran incentivo que mejora el rendimiento, productividad y sentimiento de pertenencia con la empresa.

    Motivación en equipo de trabajo tras la vuelta de las vacaciones

    • Comunicación transparente. Reunión conjunta de empresa post-vacaciones en los que los responsables de la empresa darán el mensaje y visión de la organización en los próximos meses, podrá comunicar de manera transparente nuevas acciones y medidas y se dé, en igual medida, la palabra al equipo. Podrá realizarse por departamentos para que sea más fácil la participación de más empleados/as.
    • Ampliar el período de jornada continua, sí es posible, hasta el mes de septiembre para conciliar la vida laboral y familiar y la vuelta al trabajo no sea tan pesada. Está encima de la mesa el debate de la semana laboral de 4 días que también puede valorarse aunque depende de las características de la empresa y los servicios prestados.
    • Empresa saludable: crear si no existe o continuar la planificación y acciones de cuidado de la salud física, salud mental (psicólogo sanitario y horas de terapia), alimentación saludable, cafés gratis, buenas condiciones físicas (espacio de trabajo y oficinas atractivos) que ha cobrado todavía mayor relevancia después de la pandemia por COVID-19. Las medidas saludables, por una parte, retienen talento y, por otra parte, el empleado se siente cuidado por su organización reforzando el sentimiento de pertenencia.

    Mención especial es el estilo de liderazgo de cada responsable evitando un estilo muy autoritario o poco democrático sin caer en un exceso de permisividad. Se podría entender que un liderazgo transformacional sería el indicado para este objetivo motivacional. No abusar del liderazgo transaccional en el que predominen las recompensas o castigos que podría tener resultados a corto plazo, pero podría llevar la desmotivación a más largo plazo al depender en gran medida de factores externos. Con el liderazgo transformacional en cambio apostaremos por la proactividad para motivar a los empleados, escucha activa, atención más individualizada, seguir los valores de la empresa y poner en el centro de la misma el desarrollo y crecimiento de las personas.

    A tener en cuenta:

    Motivación Intrínseca

    desarrollando el potencial del trabajador/a.

    Motivación Extrínseca

     aprovechando los recursos del entorno.

    Estilo de Liderazgo Transformacional

    aplicado por responsables para gestionar la motivación de sus equipos.

    En resumen, cuando vuelva tu equipo de vuelta al trabajo de sus vacaciones, calibra su estado de emocional y predisposición a nivel individual y de manera conjunta. Las personas se sentirán valoradas y escuchadas, agradecerán esos detalles, esa atención personalizada de sus responsables y repercutirá en positivo en el clima laboral y motivación. Con frecuencia, se consiguen mejoras en la motivación con acciones menos costosas de lo que pueden suponer desde la dirección.

    El papel del departamento de recursos humanos o gestión humana será clave en estos procesos. El bienestar emocional depende de acciones sensibles y estratégicas de los/as responsables y harán que la vuelta de las vacaciones no sea tan dura para nuestros equipos.

  • He sido entrevistado por Diario EL PAÍS colaborando en artículo; ¿Cómo estar motivado en el trabajo?

    El contacto personal del responsable con el empleado en la vuelta tras las vacaciones es esencial para que la empresa identifique las necesidades de sus empleados a través de un proceso de escucha activa. GETTY IMAGES

    La frase “vuelta a la oficina” se convierte en tabú para la mayoría de los trabajadores durante sus vacaciones. El teletrabajo ha mitigado en parte esta inquietud. Un estudio del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) publicado en mayo cifró en un 84% los españoles que desearían seguir optando por la modalidad no presencial. Las empresas, por su parte, contemplan este otoño como la fecha para volver a la presencialidad: una de cada cuatro en España no ofrece ninguna opción para teletrabajar, y menos de la mitad aplica esta modalidad en algunos de sus puestos, según un estudio lanzado en julio por la firma de consultoría Adecco.

    Recuperar la motivación de los empleados se convierte en una de las prioridades para las empresas. Celestino González-Fernández, psicólogo sanitario experto en estrés laboral, distingue entre la motivación intrínseca, “unida al deseo de superación” de cada persona, y la extrínseca, aquella vinculada a recompensas y premios y que “las empresas deben tener en cuenta”. Para potenciar esta última, las compañías disponen de varias fórmulas. Estas son las que recomiendan los expertos.

    Escucha activa a través del contacto personal

    González-Fernández destaca la importancia del contacto personal del responsable con el empleado en la vuelta tras las vacaciones: “El trabajador se sentirá escuchado tomando un café o teniendo una charla, ya sea presencial o en línea, en un ambiente distendido en el que su responsable le pregunte por su estado de ánimo, sus emociones o lo que siente al volver a la oficina”, explica.

    El objetivo es que la empresa identifique las necesidades de sus empleados a través de un proceso de escucha activa para plantear a cada uno un plan de formación específico, conociendo sus intereses: “Por ejemplo, que quiera volver a estudiar idiomas o formarse en una nueva competencia digital, como el big data”, explica González-Fernández. “En definitiva, se trata de conocer sus expectativas, y que la empresa le apoye en cualquier disciplina puede ser una manera de motivar”, subraya.

    El salario emocional cobra importancia

    Otro de los aspectos en el que las empresas pueden incidir es en la mejora del denominado salario emocional, un tipo de retribución no económica que conlleva medidas como la potenciación de la conciliación o la flexibilidad horaria. En otras palabras, la tendencia a que las compañías no solo cuiden el aspecto económico, según explica González-Fernández.

    En este sentido, para motivar al equipo es “muy positivo”, según este experto, que las empresas tengan una buena comunicación interna y que sean transparentes. Es fundamental “explicar a los empleados hacia dónde avanza la compañía, la visión para los próximos meses o lo que se espera de ellos”, detalla González-Fernández. Que haya una comunicación más fluida ayuda, a su juicio, a que los empleados “se sientan más identificados” con los propósitos de la compañía.

    A la hora de trasladarlo a medidas tangibles, existen muchas alternativas. “En verano se estila mucho la jornada reducida. Para que la vuelta no sea tan traumática, se puede ampliar hasta septiembre si es posible para que la incorporación a la empresa sea paulatina”, detalla el psicólogo sanitario. La flexibilidad horaria es especialmente útil en este momento del retorno al trabajo, cuando aún se están ajustando los horarios con los del resto de miembros de la familia, por ejemplo, si los hijos aún no han empezado el curso escolar.

    Otra de las vías para mejorar el salario emocional reside en el concepto de empresa saludable, que consiste en el desarrollo de acciones para el cuidado de la salud física y mental de los trabajadores. “Poner un psicólogo a disposición de los empleados, fomentar una alimentación saludable en la cantina…”, enumera González-Fernández.

    Seguridad psicológica: cómo estar cómodo en el trabajo

    La tranquilidad y la confianza son imprescindibles para la motivación de los trabajadores. Es lo que se conoce como seguridad psicológica. Virginio Gallardo, fundador del Grupo Humannova, una consultoría de recursos humanos, afirma: “Puede parecer un tema menor, pero es clave. Es muy difícil obtener productividad si una persona está mal o excesivamente estresada, y son temas que se han agravado durante la pandemia” y que afloran también cada vez que se vuelve a la oficina tras las vacaciones.

    Para mejorar la seguridad psicológica de los empleados, Gallardo propone medidas como cambiar los sistemas de incentivos o algunos condicionales laborales. Este experto no olvida la importancia de la retribución, el primer factor que aparece en las encuestas de motivación de los trabajadores: “Aunque ahora, por primera vez, suele tener menos peso. La gente puede cambiar de trabajo por un mal jefe o un entorno poco flexible, y si estos dos se conjugan, la retribución puede pasar a un tercer o cuarto puesto. Cuando estás en burn out[consumido, en castellano], prefieres cobrar menos e irte de la empresa”, sostiene este experto.

    ¿Se puede hacer un seguimiento de la motivación?

    Para las empresas también es necesario observar la evolución de la motivación de sus empleados. Antes, la medición se hacía a través de las encuestas de clima laboral, mientras que otro de los indicadores más fidedignos era la rotación no deseada, es decir, empleados que se iban de la empresa por estar descontentos.

    Pero en los últimos años ha adquirido relevancia la experiencia de empleado. En palabras de Gallardo se trata de “una auténtica revolución” que tiene que ver con “cómo se siente el trabajador y todos los procesos desde que entra y se va, desde que tiene contacto con su nómina, su entorno o incluso su ordenador”, explica.

    Para poner en valor este concepto, las empresas deben “repreguntar qué es lo que le interesa a sus trabajadores, porque no es tan evidente que entiendas lo que está pasando”, apunta este experto, y lo ejemplifica: “Hace tres años, un empleado te decía que no quería teletrabajar, y ahora te puede decir que se va de la empresa si no le ofreces esta opción. Hay fenómenos que son difíciles de evaluar porque cambian constantemente, y exigen que escuches más”.

    “En recursos humanos trabajamos mucho con la experiencia de empleado, lo que tú escuchas lo tienes que trasladar a cambios, se trata de prestar oídos de forma más atenta que en las encuestas que hayas podido hacer otras veces”, concluye.

     

  • Colaboración en Podcast en Spotify en Programa «Nuestro Día» de Argentina. Redes Sociales y salud mental: ¿cómo nos afecta?

     

  • ¿Cómo conciliar en verano? Seis tips para garantizar la desconexión plena del trabajo

    ¿Sabías que después de las vacaciones de verano es el período dónde se registran el mayor número de separaciones y divorcios? Según algunas encuestas (INE) en España hasta un tercio se producen en esa parte del año. ¿Qué ocurre durante las vacaciones?

    Con la llegada del calor en los meses estivales, empieza el descuento de días para coger nuestras ansiadas vacaciones ya sea solos, en pareja o con la familia y vamos teniendo en nuestra cabeza algunos aspectos organizativos y de conciliación de la vida familiar y laboral que en mayor o menor medida pueden ser un quebradero de cabeza, ser fuente de conflicto y estrés. Por poner algunos ejemplos:

    • Elegir el lugar de destino. ¿Nacional o internacional? ¿playa o montaña? ¿turismo histórico con museos? ¿y los que tienen pueblo?
    • Aspectos logísticos. Reserva de alojamiento, viajes, coche de alquiler… ¿Quién se encarga?
    • Con hijos/as. ¿Cómo pasarán los peques el tiempo sin colegio mientras la mamá y papá trabajan? ¿Campamentos urbanos, deportivos o en la naturaleza? ¿Ya tienen edad y son autosuficientes para pasar tiempos solos en casa?
    • Reparto de tiempo entre familia de origen y familia política.
    • ¿Nos llevamos las mascotas de viaje, se la dejamos a un amigo/a o en una guardería para tal efecto?
    • ¿Veraneamos con amigos o familiares? ¿Unos días solos? ¿O tal vez, en pareja?
    • ¿Sabemos disfrutar las vacaciones, tiempo libre y ocio sin necesidad de sentirnos productivos (incluso con asuntos laborales)?

    A continuación vamos a describir una serie de propuestas para que nuestras vacaciones puedan llegar a ser lo más parecido a un remanso de paz y optimismo. La finalidad será poder conciliar nuestra vida familiar sin que nuestra salud mental se resienta. Vamos a ello:

    1. Tener previsión y planificar con tiempo nuestras vacaciones y tiempo libre

    Las prisas de última hora no son buenas consejeras, generan estrés y pueden darte sorpresas desagradables cuando veas que tus posibles destinos no están disponibles o están con 100% de ocupación. Aparte, al gestionar con tiempo la reserva puedes ahorrarte un dinero importante. Poner en común ideas y sugerencias de cada miembro de la familia creará un clima participativo. Las imposiciones pueden pasar factura y reproches si no hay consenso. Recuerda que las decisiones participadas a la hora de organizar vacaciones mejoran el ambiente familiar.

    2. Viajar en solitario 

    Una fórmula que va creciendo y se va extendiendo cada vez más y las agencias de viaje van explotando. Viajar solo y conectar con nuestro yo interior puede ser lo que necesitamos para olvidar las obligaciones cotidianas y una vida demandante sin tiempo para nosotros. Descubre y conecta tu yo interior viajando en solitario.

    3. En pareja

    ¿quién eligió el pasado año? Tolerancia y comprensión ayudan a disfrutar nuestro tiempo libre. Desde la consciencia es bueno resetearse y relajarnos. Salir de nuestro entorno y vivienda habitual nos podrá ayudar a redescubrir sensaciones con nuestra pareja y relacionarnos desde una posición más tranquila. Una escapada romántica sin obligaciones puede despertar y refrescar el deseo y atracción. Busca un destino romántico y déjate llevar.

    4. Con hijos/as

    Durante el año a veces las prisas y el trabajo nos sobrepasan en nuestro a día a día y vamos en “piloto automático”. Por ello, puede que no demos a nuestros hijos/as la atención debida. Busquemos fórmulas diferentes de relacionarnos en familia. Pasemos el suficiente tiempo que no podemos dedicarles en los meses escolares y dediquemos tiempo de calidad.

    ¿Ideas? Atención plena y  compartir momentos en la naturaleza siempre es una gran opción y se les puede educar en valores de respeto al medio ambiente. Preguntarles por sus amigos/as, conflictos, estudios… Y escuchemos activamente sus preocupaciones, sensaciones. deseos y anhelos. Tomemos tiempo relajados con nuestros/as hijos y será devuelto con creces con su cariño además, se reforzará el vínculo paterno/materno. Se puede acompañar de muchos abrazos, besos y contacto físico que podrá potenciar su autoestima.

    Y por qué no, saca el niño/a que todos tenemos dentro, pongámonos a su altura y disfrutemos de juegos en diferentes superficies ya sea arena, tierra, césped o en playa piscina con juegos acuáticos ¿Cuánto hace que no tienes una guerra de globos o pistolas de agua? El juego desarrolla la imaginación del niño/a, su capacidad cognitiva y simbólica, le hace adoptar diferentes roles, podrá desarrollar empatía, le generará confianza y mejora la socialización con sus adultos/as. Es recomendable tener horarios en común sin móviles ni uso de redes sociales que nos roban la atención para compartir actividades de manera plena con la familia.

    Si se da la circunstancia que los progenitores están separados/divorciados siempre ayuda el sentido común, llegar a acuerdos, coordinar las vacaciones para no repetir actividades y facilitar las cosas unos a otros en cuanto a traslados, gastos o actividades. Esto hará que se genere un clima atractivo y de paz para todas las partes. Sacar el niño/a que llevamos dentro para compartir tiempo de calidad en familia.

    5. Las familias

    Una fuente de conflicto habitual puede ser cómo repartir el tiempo con nuestras familias. Cada familia tiene sus códigos sobre cómo dividir los días pero al final ayuda ser coherentes y con cierta equidad con el tiempo que queremos pasar con nuestra propia familia y con la familia política. Mucha paciencia y comprensión para todas las partes. Es tiempo de vacaciones, pasamos más tiempo con personas cercanas, compartiremos emociones y grandes momentos. 

    6. La desconexión plena del trabajo

    Son tus vacaciones, merecidas, han pasado 11 meses desde las últimas,  ¿puedes permitirte no revisar el email de trabajo (incluso desinstalar del móvil personal)? ¿Puedes delegar tareas en otros compañeros/as en tu ausencia? ¿puedes posponer reuniones y proyectos unas semanas? ¿Puedes dejar en el trabajo tu portátil y móvil de empresa? Seguro que tu pareja, hijos/as y tu propia salud mental te sonreirán y agradecerán.

    El detox digital (desintoxicación digital), por un tiempo determinado, unos días o semanas sin el uso de tecnología asociada al trabajo te ayudará a regular el uso excesivo que a veces realizamos. Sin control del uso, podemos llegar hasta la llamada adicción sin sustancia (la propia tecnología) y con el detox digital los niveles de la hormona asociada al placer, la dopamina, bajarán. ¿Leer un libro? ¿pasear por el campo o la montaña? ¿hobbies sin tecnología? Seguro te salen ideas maravillosas sin dispositivos digitales. La tecnología nos da el don de la ubicuidad y es atemporal pero en vacaciones su reducción de uso nos puede despertar sensaciones muy agradables.

    Atento al síndrome de la vida ocupada. Para muchas personas tener tiempo libre, es algo casi imposible. Si cuando estamos de vacaciones nos llenamos de planes, corremos el riesgo de estresarnos o aumentar nuestros niveles de ansiedad. Descarga y relaja tu agenda en vacaciones.

    Disfrutar de nuestras vacaciones sin tecnología o redes sociales nos despertarán sensaciones agradables.

    En resumen, para conciliar nuestra vida personal y laboral y disfrutar de unas vacaciones deberemos entender bien la idea y el concepto de vacaciones que para la Real Academia Española es: Descanso temporal de una actividad habitual, principalmente del trabajo remunerado o de los estudios.

    Por ello, para disfrutar al máximo de tus vacaciones:

    • Reduce el uso de la tecnología
    • Toma  consciencia de la gente que te rodea
    • Conecta con emociones positivas
    • Disfruta de planes románticos
    • Dedica tiempo de calidad en familia
    • Practica la tolerancia y el respeto

    Por lo tanto descanso, salir de nuestras rutinas habituales, consciencia del entorno y personas que nos rodean, gestionar las emociones con amabilidad y tener tiempo para no hacer nada si es lo que te apetece serán buenas opciones. Disfruta de tu pareja, hijos y/o familia conscientemente y cuando retornemos al trabajo y rutinas habituales que no tengamos la sensación de haber perdido una gran oportunidad.

     

  • #YellowDay 2022

    • 20/06/2022. #YellowDay. Este día, se celebra cada año el día más feliz del año siguiendo una serie de indicadores de acuerdo a un equipo de meteorólogos y psicólogos, creando una fórmula matemática para justificarlo: O + (N x S) + CPM / T + He.
      • O (outside) significa estar al aire libre y disfrutar de actividades del exterior.
      • N es la conexión con la naturaleza.
      • S es socialización.
      • CPM son los recuerdos positivos de la infancia.
      • T es la temperatura cálida.
      • He (holidays) vacaciones. A continuación comento unas recomendaciones para poder tener momentos de felicidad ligados a las hormonas de la felicidad como la serotonina, dopamina, oxitocina o endorfinas cualquier día del año.